Éxodo y arraigo: Casi 10,000 dominicanos adquirieron la nacionalidad española durante el año 2025.
En lo que representa la mayor oleada de concesiones civiles registradas en más de una década, un total de 9,915 ciudadanos dominicanos obtuvieron formalmente la nacionalidad española durante el año 2025. Los datos, hechos públicos este jueves por el Instituto Nacional de Estadística (INE) de España, confirman una aceleración sin precedentes en las ventanillas de regularización y asilo de la nación europea, consolidando a la diáspora de la República Dominicana dentro del exclusivo grupo de las diez principales nacionalidades de origen que mayor volumen de pasaportes comunitarios captaron el año pasado.
El informe oficial del INE revela que un universo global de 299,732 extranjeros residentes adquirió la ciudadanía española a lo largo de 2025, un incremento del 18.7 % en comparación con las métricas del ciclo anterior. Este volumen representa el pico estadístico más alto desde que el organismo estatal informatizó y centralizó los registros públicos de obtención de nacionalidades en el año 2013, superando con creces periodos de referencia histórica como el año 2020 (126,000 concesiones) y el año 2015 (114,000 nacionalizaciones).
Hegemonía iberoamericana en el padrón europeo
La radiografía estadística del fenómeno migratorio en España demuestra un marcado sesgo de afinidad cultural e histórica. De las diez primeras corrientes migratorias que mayor cantidad de juras de nacionalidad completaron, nueve corresponden a naciones latinoamericanas. En el orden geográfico interno, las comunidades autónomas de Cataluña y Madrid se mantuvieron como los principales polos receptores y de radicación fija para la tramitación de estos expedientes.
El marco normativo español confiere facilidades preferenciales a los nacionales de países iberoamericanos, exigiéndoles únicamente un plazo básico de dos años de residencia legal y continuada para iniciar el trámite, frente a los diez años exigidos de forma regular a otras comunidades internacionales. A este canal de residencia se suma la flexibilización de acceso a través de la vía de la memoria democrática y el reconocimiento de antepasados ibéricos.
El Ranking de Nacionalizaciones en España (Año 2025)
| Posición | País de Origen / Procedencia | Volumen de Ciudadanos Nacionalizados |
| 1° | Marruecos | 42,114 |
| 2° | Colombia | 37,712 |
| 3° | Venezuela | 36,271 |
| 4° | Honduras | 20,745 |
| 5° | Perú | 15,920 |
| 6° | Cuba | 14,390 |
| 7° | Ecuador | 13,689 |
| 8° | Argentina | 11,291 |
| 9° | República Dominicana | 9,915 |
| 10° | Nicaragua | 8,951 |
La brecha temporal del trámite y el nuevo plan de regularización
A pesar de los incentivos legales de dos años que benefician a la comunidad hispánica, la burocracia y los plazos de resolución en los registros civiles imponen un desfase temporal real en el terreno. De acuerdo con el cruce de datos del INE, el año de llegada a territorio ibérico más frecuente entre las personas que se nacionalizaron el año pasado fue 2019.
Ello implica que un inmigrante promedio tardó aproximadamente seis años en completar el ciclo integral que va desde su desembarco en suelo europeo, la obtención de visados de residencia y el posterior procesamiento de la ciudadanía.
Este volumen histórico de nacionalizaciones se produce de forma paralela a la implementación del proceso de regularización extraordinaria de inmigrantes impulsado por el Gobierno de coalición de izquierdas presidido por Pedro Sánchez. Esta política migratoria prevé incorporar al mercado laboral formal y al padrón civil a más de medio millón de personas indocumentadas, un contingente que, bajo las normativas de residencia vigentes, quedará habilitado en el mediano plazo para aspirar a la plenitud de derechos políticos y civiles mediante la obtención del pasaporte peninsular.
Con este dinamismo demográfico, la fisonomía social de la península ibérica continúa transformándose. Según los datos consolidados del INE correspondientes al primer trimestre de este 2026, España cuenta con una población que roza los 50 millones de habitantes, de los cuales 7.3 millones poseen la condición legal de extranjeros, ratificando el rol del país europeo como una de las principales plazas de asimilación, empleo y codesarrollo para la comunidad dominicana en el exterior.
