Estrategia de comunicación: El presidente Luis Abinader dosifica sus intervenciones y se aleja de la sobreexposición mediática.
La estrategia de comunicación del Poder Ejecutivo ha experimentado un giro notable en la conducción del debate público. El presidente Luis Abinader ha adoptado una postura de mayor prudencia y dosificación en sus intervenciones, distanciándose de la constante exposición mediática que definió los primeros años de su gestión gubernamental.
Este cambio de diseño contrasta con el panorama de agosto de 2020, cuando el mandatario asumió la jefatura del Estado. En los inicios de su administración, Abinader se caracterizó por una presencia activa en el micrófono, haciendo uso de la palabra en la gran mayoría de las actividades oficiales, inauguraciones y encuentros comunitarios en los que participaba, asumiendo la vocería directa de casi todas las ejecutorias gubernamentales.
De la presencia constante a la intervención selectiva
La actual dinámica del mandatario refleja una reconfiguración en la forma de comunicar las políticas del Palacio Nacional:
- Vocería Delegada: La conducción de temas sectoriales e institucionales recae ahora con mayor frecuencia en los ministros y directores generales, permitiendo al mandatario preservar la figura presidencial de los desgastes del debate político menor.
- Intervenciones Estratégicas: Abinader ha sustituido la saturación de discursos diarios por participaciones puntuales en escenarios oficiales específicos, donde aprovecha para fijar la postura del Gobierno sobre los temas de la actualidad nacional.
- Control de la Agenda: La centralización de las respuestas presidenciales busca dar mayor peso institucional a cada declaración, evitando contradicciones operativas y focalizando la atención pública en los ejes prioritarios del Gobierno.
Tablero Operativo de la Comunicación Gubernamental
| Período de Gestión | Modelo de Exposición | Rol de los Ministros | Impacto Institucional |
| Inicios (2020) | Alta exposición y uso frecuente de la palabra. | Roles de ejecución técnica y bajo perfil. | Desgaste rápido de la figura presidencial. |
| Actualidad | Intervención selectiva en actos oficiales. | Voceros activos de sus dependencias. | Mayor peso y solemnidad a la voz del mandatario. |
«El giro en el manejo de la imagen pública del presidente Luis Abinader responde a una maduración natural de la estrategia de comunicación política, la cual abandona el hiperpresidencialismo informativo de los primeros años para proteger el capital político del mandatario. La sobreexposición a la que se sometió la figura presidencial al inicio de la gestión de 2020 —donde el jefe de Estado explicaba desde grandes reformas macroeconómicas hasta pequeños baches vecinales— era insostenible en el largo plazo y licuaba el impacto de su palabra. Al adoptar un modelo de intervención selectiva y delegar la carpintería comunicacional en su gabinete, Abinader no solo recupera la solemnidad del cargo, sino que asegura que cuando decida hablar en una actividad oficial para fijar posición sobre la actualidad nacional, su mensaje tenga el peso, la contundencia y el respeto que demanda la conducción del Estado», concluyeron los asesores de imagen, politólogos y analistas de los medios de comunicación dominicanos.
