Guido Gómez Mazara anuncia fin de su etapa al frente de INDOTEL.
En un escenario cargado de simbolismo, el presidente del Consejo Directivo del Instituto Dominicano de las Telecomunicaciones (INDOTEL), Guido Gómez Mazara, anunció este viernes el cierre de su etapa al frente del órgano regulador. El anuncio se produjo durante la inauguración de la moderna sede de la institución en la avenida 27 de Febrero, marcando no solo un hito arquitectónico para el sector, sino también el fin de un capítulo en su carrera pública.
Con un discurso que mezcló la rendición de cuentas con reflexiones filosóficas sobre el poder, Gómez Mazara sentenció que su labor en la entidad «ya concluyó», subrayando que la permanencia en los cargos debe ceder el paso a la construcción de legados.
Honor, transparencia y legado institucional
Gómez Mazara, cuya gestión se extendió por 17 meses, aprovechó el acto para defender la transparencia de su administración, especialmente en lo relativo a la construcción del nuevo edificio que hoy abría sus puertas.
- Cuentas Abiertas: El funcionario aseguró que toda la documentación de la obra está a disposición de los organismos de control y programas de investigación, enfatizando que «su honor y su honra van por delante de cualquier decreto».
- Modernidad Social: Definió la modernidad no como un eslogan, sino como el impacto favorable de las políticas públicas en la vida de los dominicanos, abogando por un crecimiento económico que reduzca activamente la pobreza y la exclusión.
- Convicción sobre Cargo: «Yo creo más en mis convicciones que en un decreto», afirmó, dejando claro que su accionar responde a principios personales y no a la búsqueda de perpetuarse en la función pública.
Un paso estratégico hacia el futuro político
El anuncio de su salida no llega de forma aislada. Actualmente, Gómez Mazara se perfila como uno de los aspirantes a la candidatura presidencial por el Partido Revolucionario Moderno (PRM). Su decisión de retirarse tras cumplir sus metas en INDOTEL se interpreta como un movimiento para concentrar esfuerzos en su proyecto político de cara a los próximos torneos electorales.
La inauguración de la nueva sede de INDOTEL representa, así, el broche de oro de una gestión que buscó dotar a la institución de una infraestructura a la altura de los desafíos tecnológicos del 2026, al tiempo que el funcionario reafirmó su compromiso con una gestión ética y coherente.
El cierre de una etapa
«Bajo el sol todo tiene que terminar», reflexionó el dirigente, despidiéndose del personal y de los representantes del sector telecomunicaciones con la satisfacción de quien considera haber cumplido con el deber asignado. Su partida deja abierta la interrogante sobre quién asumirá el timón de INDOTEL en un momento de plena expansión digital para el país.
