marzo 27, 2026

Laura Fernández anuncia que Costa Rica adoptará ejes del modelo Bukele para sus cárceles.

En un giro estratégico que marca el inicio de su hoja de ruta en seguridad, la presidenta electa de Costa Rica, Laura Fernández, confirmó este viernes que su administración integrará componentes del modelo de seguridad de El Salvador para frenar el avance del crimen organizado. La prioridad, según detalló en una entrevista exclusiva con DW Noticias, será desmantelar la operatividad de las bandas que, a día de hoy, siguen dirigiendo delitos desde el interior de los centros penales costarricenses.

Fernández, quien asumirá el mando el próximo 8 de mayo de 2026, busca adaptar el rigor del control penitenciario salvadoreño sin comprometer la tradición democrática y de derechos humanos que caracteriza a la nación centroamericana.


El fin de las «Oficinas Criminales» en Prisión

Para la futura mandataria, el diagnóstico es claro: las cárceles de Costa Rica se han convertido en centros de mando para el narcotráfico. Su mirada está puesta en las tácticas del CECOT (la megacárcel de El Salvador) que han logrado anular por completo la comunicación de los cabecillas con el mundo exterior.

Ejes de la adaptación táctica:

  • Bloqueo de Comunicaciones: Implementación de tecnología y protocolos físicos para cortar el vínculo entre reos y sus estructuras externas.
  • Aislamiento Estratégico: Clasificación rigurosa de reclusos vinculados al crimen organizado de alta peligrosidad.
  • Control de Infraestructura: Modernización de los centros penales para evitar el ingreso de objetos ilícitos y tecnología móvil.

“Quiero copiar esa parte de cómo ellos lograron cortar el vínculo de esos criminales con el exterior. Mi prioridad será impedir que las cárceles continúen siendo centros de operación criminal”, sentenció Fernández.


El Dilema de los Derechos Humanos

A pesar de su admiración por los resultados en la reducción de homicidios logrados por Nayib Bukele, Fernández marcó una línea roja infranqueable: el respeto a las garantías constitucionales. A diferencia del estado de excepción salvadoreño, Costa Rica no aplicará detenciones sin respaldo judicial.

Sin embargo, la presidenta electa puso sobre la mesa un debate ético sobre el «desequilibrio» actual en la justicia costarricense. Cuestionó que el Estado garantice defensa legal gratuita a los victimarios, mientras las familias de las víctimas deben costear sus propios procesos, una asimetría que pretende revisar durante su gestión.


Comparativa de Modelos: Costa Rica vs. El Salvador (Proyección 2026)

Elemento EstratégicoModelo Bukele (SV)Propuesta Fernández (CR)
Control PenalAislamiento total y severoAdaptación de bloqueos técnicos
DetencionesRégimen de ExcepciónBajo orden judicial estricta
Derechos HumanosCuestionados internacionalmentePromesa de respeto constitucional
Enfoque PrincipalEliminación de pandillasContención del Narcotráfico
Asistencia LegalLimitada para acusadosRevisión del apoyo a las víctimas

Un Desafío Regional

La decisión de Fernández refleja una tendencia creciente en América Latina, donde la efectividad de las políticas de «mano dura» en El Salvador ha comenzado a influir en las agendas electorales y de gobierno. Para Costa Rica, un país que ha visto un incremento inusual en la violencia ligada al tráfico de drogas en los últimos años, el éxito de esta «hibridación» entre autoridad y democracia será la prueba de fuego para el nuevo gobierno que inicia en mayo.

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