EE. UU. mantuvo canales secretos con Diosdado Cabello previo a la captura de Maduro.
Una serie de contactos discretos entre la administración de Donald Trump y Diosdado Cabello, actual ministro del Interior y figura clave del chavismo, habrían tenido lugar meses antes del operativo que culminó con la detención de Nicolás Maduro a inicios de enero de 2026. Según revelaciones de la agencia Reuters y fuentes diplomáticas internacionales, Washington buscó asegurar una transición con el menor grado de violencia posible.
Los contactos habrían iniciado a mediados de 2025, estableciendo una línea de comunicación directa con quien es considerado el «número dos» del oficialismo, a pesar de que este también figura en los expedientes judiciales estadounidenses por cargos de narcotráfico.
El objetivo de Washington: «Paz y contención»
De acuerdo con los informes, la estrategia de la Casa Blanca no se centró en la captura de Cabello, sino en su capacidad de mando sobre las estructuras de seguridad y las milicias armadas.
- Evitar la represión: El principal pedido de los funcionarios estadounidenses fue que Cabello no ordenara acciones represivas ni activara a los grupos civiles armados leales al chavismo tras la eventual caída de Maduro.
- Contención de las milicias: Washington identificó en Cabello al único actor capaz de neutralizar una respuesta violenta de los sectores más radicales del oficialismo durante el vacío de poder.
- Continuidad de los contactos: Las conversaciones se habrían mantenido incluso después de la captura del mandatario, lo que explicaría por qué Cabello no fue objetivo del operativo militar reciente.
Interrogantes sobre el futuro político
La ausencia de Cabello en la lista de capturados del operativo de enero ha generado intensas especulaciones sobre su rol en el nuevo esquema de gobernanza liderado por Delcy Rodríguez.
Hasta el momento, Cabello ha manifestado públicamente su lealtad a Rodríguez —quien ha recibido elogios por parte de Trump en días recientes—, lo que sugiere un posible reacomodo de las fuerzas internas del chavismo bajo la supervisión indirecta de Washington.
Punto clave: Aún se desconoce si estas conversaciones incluyeron garantías personales para Cabello o si formaron parte de un acuerdo de gobernabilidad para estabilizar el país bajo el nuevo mando.
La paradoja de los expedientes judiciales
El contacto resulta polémico en los círculos políticos estadounidenses, dado que Cabello enfrenta acusaciones similares a las de Maduro en tribunales de EE. UU. No obstante, el secretario de Estado, Marco Rubio, ha insistido en que la prioridad actual de la administración es la estabilidad del gobierno venezolano y la normalización de la producción petrolera.
Las fuentes indican que el éxito del nuevo gobierno de Delcy Rodríguez dependerá en gran medida de si Cabello acata las advertencias de Washington y mantiene a raya a los sectores armados que aún responden a su mando.
