Distanciamiento diplomático: El Vaticano rechaza integrar la “Junta de Paz” de Donald Trump.
En un movimiento que subraya la independencia de la diplomacia pontificia, la Santa Sede anunció oficialmente que no formará parte de la “Junta de Paz”, la ambiciosa pero controvertida iniciativa impulsada por el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, para mediar en conflictos globales.
El secretario de Estado del Vaticano, el cardenal Pietro Parolin, fue el encargado de comunicar la decisión, fundamentándola en la necesidad de preservar la neutralidad de la Iglesia y fortalecer los organismos internacionales ya existentes, específicamente la Organización de las Naciones Unidas (ONU).
El multilateralismo como prioridad
Para el Vaticano, la creación de organismos paralelos a la ONU representa un riesgo para el orden diplomático establecido. Parolin fue enfático al señalar que existen “cuestiones críticas” de fondo que impiden la participación de la Santa Sede en este nuevo ente.
Puntos clave del rechazo:
- Legitimidad Internacional: El Vaticano considera que la ONU es la única entidad con el mandato global para gestionar crisis de soberanía y conflictos bélicos.
- Neutralidad Apostólica: Participar en una junta liderada directamente por una potencia mundial podría comprometer el rol de mediador imparcial que históricamente ha desempeñado el Papa Francisco.
- Mecanismos Tradicionales: La Santa Sede prefiere el uso de sus propios canales diplomáticos, que cuentan con siglos de experiencia en la resolución de disputas.
De Gaza a la mediación global: El origen de la Junta
La «Junta de Paz» nació originalmente con un enfoque específico: supervisar la tregua en la Franja de Gaza y coordinar los fondos para la reconstrucción tras el conflicto entre Israel y Hamás. Sin embargo, en las últimas semanas, la Casa Blanca ha expandido su alcance hacia otros conflictos internacionales, lo que ha encendido las alarmas en diversas capitales del mundo.
“Para nosotros, hay algunas cuestiones críticas que deberían resolverse. Es la ONU la entidad llamada a gestionar este tipo de situaciones”, sentenció el cardenal Parolin.
Reacciones Internacionales
| Postura | Actores | Argumento Principal |
| A favor | Aliados cercanos a EE. UU. | Rapidez en la toma de decisiones y mayor financiamiento operativo. |
| En contra | Vaticano / Bloque Europeo (parcial) | Debilitamiento del sistema multilateral y riesgo de sesgo político. |
| En evaluación | Países en desarrollo | Interés en los recursos de reconstrucción, pero cautela ante la soberanía. |
El peso del silencio del Papa
Aunque el presidente Trump ha buscado el respaldo de figuras morales de alto perfil para legitimar su iniciativa, el «no» del Vaticano supone un revés diplomático significativo. Esta postura reafirma la visión del Papa Francisco de una «paz artesanal» que se construye a través del diálogo inclusivo y no mediante estructuras de poder impuestas por una sola nación.
Por el momento, el Departamento de Estado de EE. UU. no ha emitido una respuesta oficial ante la negativa de la Santa Sede, mientras continúa reclutando otros estados miembros para la sesión constitutiva de la Junta, prevista para el próximo mes.
