febrero 17, 2026

Crisis de insalubridad: La falta de combustible convierte a La Habana en un vertedero a cielo abierto.

Varios autos esperan para echar combustible en un servicentro, hoy en La Habana (Cuba). EFE/Ernesto Mastrascusa

La capital cubana enfrenta hoy una de las crisis ambientales y sanitarias más severas de las últimas décadas. La profunda escasez de combustible, que mantiene en vilo al sistema energético del país, ha paralizado casi por completo los servicios de comunales, dejando toneladas de desechos acumulados en las principales arterias de una ciudad que alberga a más de dos millones de personas.

El panorama en barriadas habaneras es desolador: esquinas desbordadas por montañas de restos de comida, plásticos y cartones que emanan olores fétidos y atraen a roedores e insectos. Vecinos denuncian que los ciclos de recogida, que antes eran diarios, ahora se extienden por semanas, elevando el riesgo de brotes epidemiológicos en un contexto de aguda escasez de medicamentos.


Un sistema de recogida en colapso

La crisis no es solo de insumos, sino de infraestructura. Según datos oficiales, la operatividad del sistema de higiene urbana está en su punto más crítico:

  • Flota paralizada: De los 106 camiones recolectores que posee la ciudad, solo 44 están funcionando.
  • Falta de suministros: La carencia de neumáticos, baterías y piezas de repuesto, sumada a la prioridad del combustible para hospitales, ha dejado a la limpieza pública en el último peldaño de las prioridades estatales.
  • Racionamiento extremo: La plataforma digital “Ticket”, diseñada para organizar la venta de gasolina, presenta listas de espera de semanas para apenas 20 litros de combustible por vehículo.

El factor externo y el mercado informal

El Gobierno cubano vincula esta parálisis a la drástica caída en los envíos de crudo desde Venezuela y México, sus principales aliados comerciales. A esto se suman las sanciones de Estados Unidos, que dificultan la logística financiera para adquirir energía en otros mercados.

Esta asfixia ha disparado el mercado negro, donde los precios del combustible superan con creces el salario mensual promedio de un trabajador estatal. Además, la reciente suspensión de ventas en moneda nacional en varios servicentros obliga a los conductores a pagar en divisas, un recurso casi inexistente para la mayoría de la población.


Impacto Multisectorial

Sector AfectadoImpacto Visible
Salud PúblicaProliferación de focos de infección y vectores (ratas y mosquitos).
TransporteReducción de horarios y largas colas en paradas de ómnibus.
Educación/CulturaSuspensión de actividades por falta de transporte para personal y alumnos.
TurismoAerolíneas internacionales limitan vuelos por falta de suministro en aeropuertos.

Sin soluciones a la vista

Las autoridades han reconocido que no existe una solución inmediata al problema de los desechos. Mientras el suministro energético siga siendo inestable, la basura continuará apilándose. Ante la desesperación económica, algunos ciudadanos han comenzado a hurgar en los vertederos para clasificar materiales reciclables y venderlos como medio de subsistencia.

Especialistas advierten que, de no restablecerse un flujo mínimo de combustible para los servicios básicos en las próximas semanas, la emergencia ambiental podría derivar en una crisis sanitaria de proporciones incalculables para la isla.

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