UNICEF proyecta salto del 150 % en escolarización para la infancia en Gaza este 2026.
En medio de una de las crisis educativas más severas del siglo XXI, el Fondo de la ONU para la Infancia (UNICEF) anunció este martes un ambicioso plan de contingencia para el año 2026. El objetivo: aumentar en un 150 % el acceso a la educación presencial en la Franja de Gaza, elevando la cifra de menores escolarizados de los actuales 135,400 a 336,000.
El portavoz de la organización, James Elder, advirtió que desde el estallido del conflicto en octubre de 2023, cerca de 700,000 niños han quedado fuera del sistema formal. Este dato es especialmente alarmante si se considera que, antes de la guerra, Gaza ostentaba uno de los índices de alfabetización más altos de la región.
Educación entre escombros: Un «puente» hacia la normalidad
Debido a que más del 90 % de la infraestructura escolar en la Franja ha sido dañada o destruida, UNICEF ha diseñado un modelo de aprendizaje adaptativo que funcionará bajo condiciones extremas:
- Aulas temporales: Las clases se impartirán principalmente en tiendas de campaña y en edificios cuya estructura haya sido evaluada como «no peligrosa».
- Higiene básica: Los espacios contarán con lavabos y puntos de lavado de manos, servicios esenciales de los que carecen miles de niños en los campamentos de desplazados.
- Cuerpo docente: Además de profesores profesionales, el programa integrará a voluntarios que actualmente reciben entrenamiento básico en pedagogía de emergencia.
Desafíos financieros y geográficos
UNICEF subrayó la eficiencia de la inversión necesaria para rescatar el futuro de estos menores. El costo anual para escolarizar a un niño en Gaza es de apenas 280 dólares (237 euros).
- Presupuesto total: Se requieren 86 millones de dólares para alcanzar la meta de los 336,000 estudiantes de entre 5 y 18 años.
- Colaboración institucional: El programa se ejecutará en conjunto con la UNRWA y el Ministerio de Educación de la Autoridad Nacional Palestina.
- Zonas de exclusión: La iniciativa se concentrará en el centro y sur de la Franja. El norte permanece fuera del alcance debido a la peligrosidad de la «línea amarilla», donde los ataques y la violencia persisten.
La urgencia de un entorno seguro
James Elder fue enfático al declarar que estos espacios son un «puente» y no un sustituto de la reconstrucción total de las escuelas. La seguridad sigue siendo la mayor variable; apenas el lunes, el subdirector de UNICEF, Ted Chaiban, denunció que más de un centenar de niños han muerto en ataques desde el último alto el fuego.
Como apoyo inmediato, la agencia distribuirá 11,000 kits de útiles escolares y juegos a finales de esta semana, con otros 7,000 previstos para las próximas semanas, buscando devolver un sentido de infancia a los menores atrapados en el conflicto.
