Administración Trump prohíbe financiar aborto y programas de diversidad.
En un movimiento que redefine la política exterior de los Estados Unidos, la administración de Donald Trump anunció este jueves una expansión sin precedentes de las restricciones a la ayuda internacional. A partir de ahora, Washington prohibirá terminantemente que sus fondos se utilicen para financiar servicios relacionados con el aborto e iniciativas de diversidad, equidad e inclusión (DEI).
La medida, confirmada por un alto funcionario del Departamento de Estado, no solo afecta a ONGs extranjeras, sino que por primera vez se extiende a organizaciones internacionales y entidades estadounidenses que operan fuera del país, poniendo en jaque miles de programas humanitarios.
La expansión de la «Política de Ciudad de México»
Conocida por sus detractores como la «Ley de Mordaza Global», esta normativa —instaurada originalmente por Ronald Reagan en 1984— ha sido históricamente un «balancín» político entre demócratas y republicanos. Sin embargo, la versión de 2026 bajo el mandato de Trump es la más agresiva hasta la fecha.
Diferencias clave en la nueva normativa:
- Alcance Total: Mientras que tradicionalmente se limitaba a fondos de planificación familiar, ahora bloquea el acceso a más de 30,000 millones de dólares en asistencia global.
- Inclusión de DEI: Se prohíbe cualquier financiamiento destinado a lo que el mandatario califica como «wokismo», eliminando programas de equidad de género y diversidad.
- Lista de Vigilancia: El Departamento de Estado ha ordenado a sus embajadas «tomar nota» de los países que promuevan el aborto, la eutanasia o el cambio de sexo en menores, sugiriendo posibles repercusiones diplomáticas adicionales.
Desmantelamiento de USAID
Como parte de su promesa de reducir el tamaño del Gobierno federal y el gasto público, Trump ha desmantelado la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID). Esta entidad era el canal principal para la ayuda millonaria que sostenía programas de salud, educación y desarrollo en naciones vulnerables.
La desaparición de la agencia y las nuevas restricciones impactan directamente a cientos de organizaciones que dependen de los fondos estadounidenses para operar. Según expertos, el vacío dejado por USAID podría alterar el equilibrio de influencia geopolítica en regiones como África y América Latina.
Reacciones y consecuencias globales
Para los sectores conservadores, esta medida representa una victoria en la defensa de los valores «pro-vida» y un freno al gasto en políticas ideológicas. Sin embargo, activistas de derechos humanos advierten sobre las consecuencias sanitarias:
«Cortar estos fondos no solo detiene el acceso al aborto seguro; también debilita la lucha contra el VIH, la salud materna y la prevención de enfermedades infecciosas a nivel global», señalaron portavoces de organizaciones de salud reproductiva.
El Gobierno publicará este viernes las tres nuevas normativas detalladas que blindarán legalmente este cambio de rumbo, consolidando la visión nacionalista y conservadora de la nueva administración en el escenario mundial.
