Irak se postula como mediador: Al Sudani busca mesa de diálogo en Bagdad para frenar choque entre Trump e Irán.
En un esfuerzo desesperado por evitar que su territorio se convierta una vez más en el campo de batalla de potencias ajenas, el Gobierno de Irak anunció este martes una iniciativa para establecer una «plataforma de diálogo» en Bagdad. El objetivo es sentar a representantes de Irán y Estados Unidos en medio de una escalada de amenazas que ha puesto a la región al borde de una confrontación abierta.
El primer ministro iraquí, Mohamed Shia al Sudani, confirmó los contactos diplomáticos durante una reunión estratégica con embajadores europeos, subrayando la urgencia de desescalar la retórica belicista entre Washington y Teherán.
Tensión máxima: Retórica de «Guerra Total»
La propuesta iraquí llega en el momento más crítico de la relación bilateral desde la vuelta de Donald Trump a la Casa Blanca:
- La postura de Trump: En una reciente entrevista con Politico, el mandatario estadounidense endureció su discurso, afirmando que es «el momento de buscar un nuevo liderazgo en Irán». Trump ha vinculado la posibilidad de una intervención militar directa a la represión de las protestas internas en el país persa, que según ONG han dejado ya unos 3,400 muertos.
- La advertencia de Irán: El presidente iraní, Masud Pezeshkian, respondió con firmeza, asegurando que cualquier agresión contra el líder supremo, Ali Jameneí, será interpretada como una declaración de «guerra total».
Irak: El mediador bajo fuego
Para Bagdad, la estabilidad de su economía y seguridad depende directamente de la calma entre sus dos aliados más poderosos y, a la vez, antagonistas.
«Estamos en contacto con la República Islámica y el Gobierno estadounidense para establecer esta plataforma en Bagdad», declaró Al Sudani, quien calificó de «inaceptable» que se ataque a Irán mientras existen canales de negociación abiertos.
Puntos clave del conflicto que Bagdad busca resolver:
- Represión interna: Washington acusa a Teherán de violencia sistemática contra manifestantes que protestan por la crisis económica desde diciembre pasado.
- Ataques previos: La desconfianza de Teherán aumentó tras las incursiones aéreas de Israel y EE. UU. contra objetivos iraníes el pasado junio.
- Seguridad regional: Irak teme que el aumento de sanciones o una incursión militar desestabilice sus fronteras y su precaria recuperación económica.
Un camino incierto
A pesar del optimismo del Ejecutivo iraquí, el camino hacia el diálogo parece minado. Al Sudani reconoció a la cadena Al Mayadeen que «Irán necesita confianza», un elemento escaso tras el colapso de acuerdos previos y el endurecimiento de la política exterior estadounidense. Por su parte, los embajadores europeos han mostrado su respaldo a la mediación de Bagdad, viéndola como la última barrera diplomática antes de una crisis de proporciones impredecibles en el Golfo.
