Alarma global: La ONU denuncia un repunte de ejecuciones durante 2025.
El alto comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Volker Türk, en una imagen de archivo. EFE/EPA/SALVATORE DI NOLFI
A pesar de la tendencia global hacia la abolición, el año 2025 cerró con un «alarmante incremento» en la aplicación de la pena de muerte a nivel mundial. Así lo advirtió este lunes la Oficina de la ONU para los Derechos Humanos, señalando a Irán y Arabia Saudí como los principales responsables de esta escalada, que ha incluido el ajusticiamiento de menores y el uso de la pena capital para delitos no considerados graves por el derecho internacional.
El alto comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Volker Türk, denunció que la pena de muerte sigue utilizándose de forma «arbitraria y discriminatoria», funcionando en muchos casos como una herramienta de intimidación estatal.
Cifras récord y opacidad estatal
El informe presentado por la ONU revela una realidad dispar, marcada por el secretismo en potencias asiáticas y el recrudecimiento de las políticas de ejecución en Oriente Medio:
- Irán: Registró al menos 1,500 ejecuciones, con una frecuencia que sugiere un uso sistemático para sofocar la disidencia. Casi la mitad de los casos estuvieron vinculados a delitos de narcotráfico.
- Arabia Saudí: Alcanzó una cifra récord de 356 ejecuciones. El 78% de estas se debieron a delitos de drogas, tras la reanudación de esta práctica en 2022. La ONU confirmó que al menos dos ejecutados eran menores al momento del delito.
- Estados Unidos: Reportó su cifra más alta en 16 años con 47 ejecuciones, generando especial preocupación por el uso de gas asfixiante, método que la ONU considera equivalente a la tortura.
- China y Corea del Norte: El organismo recordó que estos países mantienen sus datos bajo estricto secreto de Estado, lo que impide conocer la magnitud real de la aplicación de la pena capital en el mundo.
Violaciones al derecho internacional
Türk enfatizó que la expansión de la pena de muerte en ciertos contextos nacionales viola principios fundamentales de igualdad y humanidad.
«La pena de muerte no es una herramienta efectiva para el control del crimen y puede conducir a la ejecución de inocentes», subrayó el alto comisionado.
El diplomático austriaco también alertó sobre la iniciativa legislativa en Israel para expandir el uso de este castigo, advirtiendo que ciertos ordenamientos «se aplicarían exclusivamente a palestinos», lo que constituiría una violación directa del derecho internacional humanitario. Asimismo, se denunció la persistencia de ajusticiamientos públicos en estadios de Afganistán, con cuatro casos confirmados el año pasado.
Avances hacia la abolición
Pese al sombrío panorama general, la ONU destacó pasos positivos en diversas naciones que buscan reducir o eliminar el castigo máximo:
| País | Acción Destacada |
| Zimbabue / Pakistán | Reducción del número de delitos punibles con la muerte. |
| Malasia | Reformas en procesos de apelación que salvaron a más de 1,000 reos. |
| Kenia | Inicio de un proceso legislativo para la revisión integral de la pena. |
| Vietnam | Reducción significativa en la aplicación de sentencias capitales. |
Finalmente, la ONU reiteró su llamado a una moratoria universal, recordando que la justicia no puede basarse en la vulneración de los derechos humanos fundamentales.
